Quizás se ha notado que hemos presentado el plan de Salvación y no hemos mencionado a la Iglesia. En el último análisis, la Iglesia no es necesaria para la salvación puesto que Jesús obró la redención en la Cruz del Calvario antes de la existencia de la Iglesia, y cualquier hombre con verdadero arrepentimiento y fe puede ser salvo. Ninguna Iglesia puede garantizar a sus miembros la salvación, porque la salvación es don de Dios y no de la Iglesia. Pero actualmente pocas personas son salvas sin la ayuda de la Iglesia puesto que el evangelismo, la instrucción cristiana, la distribución de las Escrituras etc. Son obras de la Iglesia y son los medios usados por Dios para traer a los hombres a la salvación.
Debiéramos aclarar aquí que la palabra “Iglesia” se usa en más de un sentido. Para evitar confusión quiero indicar el sentido en que estamos usando la palabra en este estudio. En su sentido mas amplio la palabra “Iglesia” se refiere a todos los creyentes en Cristo de todas las edades que son salvos por la sangre de Jesús. Todos los miembros de esta iglesia si son salvos, pero no son salvos porque son miembros de esta Iglesia, sino que son miembros de esta Iglesia invisible en virtud de su salvación.
En su uso mas común la palabra “Iglesia” se refiere a grupos de creyentes organizados con el propósito de celebrar cultos a Dios y de propagar el evangelio, ya sea una Iglesia local o una denominación entera como la Iglesia Metodista Libre, la Iglesia Luterana, la Iglesia Católica Romana etc. Es en este sentido mas común que estamos usando la palabra “Iglesia” en esta lección.
Instrucción
Antes de ascender al cielo, Jesucristo dijo a sus discípulos: “Por tanto, id, y doctrinad a todos los gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:19-20). En este pasaje vemos que es necesario enseñar y doctrinar a los que se entreguen al Señor. La Iglesia es un agente efectivo en esto. Por medio de su organización, su personal, y sus finanzas puede preparar libros y tratados, organizar clases y mandar misioneros para enseñar la Palabra de Dios. En este sentido presta una ayuda importante trayendo las almas a Cristo.
Los Credos
Los credos son una expresión en forma breve y clara de las creencias de la Iglesia. Estos credos ayudan al creyente a entender su fe y presentarla a otros. Nuestra Iglesia, igual a las otras, acepta el Credo de los Apóstoles que es la expresión mas antigua de la fe cristiana. Este credo es como sigue, y todos deben aprenderlo de memoria:
“Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, y en Jesucristo, su único Hijo, Señor Nuestro; que fue concebido del Espíritu Santo, nació de la Virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; al tercer día resucito de entre los muertos; subió al cielo, y está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso; y desde allí vendrá al fin del mundo a juzgar a los vivos y a los muertos; creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Universal, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección del cuerpo y la vida perdurable Amén (Credo de los Apóstoles)
Los Sacramentos
Los sacramentos son señales externas y visibles de una gracia interna y espiritual. Llevan en sí la obligación mas sagrada de lealtad de Jesús y a la Iglesia. Nuestra Iglesia reconoce dos sacramentos- el Bautismo y la Santa Comunión-.
El Bautismo de los niños indica al mundo que son inocentes delante de Dios y pertenecen a su reino. Cuando se trata de adultos, el bautismo es una confesión pública del lavamiento interior por la sangre de Jesucristo que nos limpió de nuestros pecados. El bautismo en sí no nos salva sino viene después de la salvación y es un testimonio publico de ese evento. En Hechos 2:41 leemos de los que fueron salvos en el día de Pentecostés por la predicación de Pedro: “Así que, los que recibieron su palabra, fueron bautizados”. Las Escrituras contienen ejemplos de bautismo de varias maneras por lo cual creemos que el modo de bautismo que desea. También encontramos ejemplos del bautismo de familias enteras. Nosotros pues recomendamos a los padres la dedicación de sus hijos a Dios por medio del bautismo.
La Santa Comunión.- Es una fiesta memorial de la muerte de Jesucristo. Nos recuerda de nuevo el sacrificio de Cristo en la Cruz del Calvario por nosotros. Según el Articulo de Fe XIX, “El cuerpo de Cristo se da, se toma y se come en la Cena, solo de un modo celestial y espiritual. Y el medio por el cual el cuerpo de Cristo se recibe y se come en la Comunión es por la Fe”. Es tanto un privilegio como un deber de los cristianos participar de este sacramento (Mateo 26:26-28; Marcos 14:22-24; Lucas 22:19-20; I Corintios 10:16; 11: 23-24).
Las Buenas Obras
Las palabras del articulo de fe X son claras: “Aunque las buenas obras, que son fruto de la fe, consiguientes a la justificación, no pueden librarnos de nuestros pecados, ni soportar la severidad de los juicios de Dios; son , sin embargo, agradables y aceptas a Dios en Cristo y nacen de una fe verdadera y viva, tan evidentemente como se conoce el árbol por su fruto”.
Dios demanda buenas obras de nosotros como parte de nuestro deber cristiano. Pero lo que Dios demanda es nuestro deber cristiano. Pero lo que Dios demanda es nuestro deber de cumplir. De modo que no podemos adquirir méritos para la salvación por nuestras buenas obras. Jesús dijo a sus discípulos en Lucas 17:10: “Así también vosotros, cuando hubiereis hecho todo lo que os he mandado, decid: Siervos inútiles somos, porque lo que debíamos hacer, hicimos”. Las buenas obras pues, resultan de nuestra fe y salvación y son un deber cristiano, pero no pueden salvarnos. De aquí vemos que la Iglesia no puede salvarnos, pero si es muy importante en el plan de Dios, porque sirve de canal para instrucción en la vida cristiana, para la administración de los sacramentos y para dirigir al cristiano en sus buenas obras.