UNIDAD 2, CAPÍTULO 10

NUESTRA HERENCIA DE DOCTRINA SANA

Doctrinas Bíblicas

Creemos que las Santas Escrituras son el registro de Dios, inspiradas únicamente por el Espíritu Santo. Creemos que esta Palabra escrita revela completamente la voluntad de Dios respecto al hombre en todas las cosas necesarias para la salvación y la vida cristiana, así que todo lo que en ella no se encuentre ni pueda por ella probarse, no será requerido como un articulo de fe, ni considerado como necesario para la salvación.17

Esta cita del Libro de Disciplina de la Iglesia Metodista Libre, indica que nuestra iglesia cree firmemente que no puede exigirse ninguna condición de salvación sino la que se encuentra en la Biblia. De modo que nuestra doctrina es una doctrina bíblica en oposición a doctrinas y tradiciones de hombres.

Grandes Doctrinas Evangélicas

En esto los metodistas libres proclaman su adhesión a las grandes doctrinas evangélicas, proclamadas por los cristianos a través de los siglos. Estas doctrinas fueron resumidas en el capitulo V de la primera parte de este libro, bajo tres divisiones.

1. La Biblia es la única regla de fe y conducta.

2. La justificación es por la fe (no por obras), y

3. El sacerdocio universal del creyente.

En el capitulo VII de la primera parte, en la sección sobre el mensaje del metodismo, dijimos que los que estudian a Wesley generalmente están de acuerdo que la contribución de Wesley en el campo de doctrina no consiste en doctrinas nuevas, sino en descubrir de nuevo y aplicar de nuevo doctrinas ya establecidas por la Iglesia pero, por lo general, olvidadas. Los puntos de énfasis, de Wesley eran:

1. La autoridad de las Escrituras.

2. La seguridad de la salvación.

3. La salvación es para todos.

4. La santificación. De aquí vemos que Wesley hizo énfasis en las grandes doctrinas evangélicas de todas las edades.

Nuestro Libro de Disciplina, refiriéndose a los metodistas libres, dice:

En doctrina son metodistas. Creen en la doctrina de la Santísima Trinidad; en una expiación general; en la necesidad del nuevo nacimiento; en el testimonio del Espíritu, y en premios y castigos futuros. Insisten que es el deber y privilegio de cada creyente ser santificado cabalmente, y ser guardado sin culpa hasta la venida del Señor Jesucristo. Todo aquel que se recibe en plena unión, profesa gozar de ese amor perfecto que echa fuera el temor, o promete buscarlo con diligencia hasta obtenerlo.18

Enfasis Doctrinal de la Iglesia Metodista Libre

La nueva iglesia, pues, no inventó ninguna doctrina nueva. Ha sido fiel, desde el principio, a las grandes doctrinas bíblicas ensenadas a través de los siglos por los evangélicos, y enfatizadas de nuevo por el movimiento metodista de Juan Wesley. Puesto que la Iglesia Metodista Libre principió en la América del Norte, donde la mayoría de las iglesias eran evangélicas y aceptaban las doctrinas bíblicas fundamentales, su distinción de las demás iglesias consistía, no en doctrinas diferentes, sino en un énfasis nuevo sobre doctrinas descuidadas por las iglesias populares. En nuestra época cuando, por un lado, la Biblia esta descuidada y olvidada y, por el otro, interpretada según las ideas y tradiciones de los hombres–que a veces anulan su contenido–se necesita de nuevo un énfasis en la autoridad de las Escrituras. Nuestra iglesia cree que la Biblia es divinamente inspirada y, como tal, es la Palabra de Dios. Siendo que la Palabra de Dios es la última autoridad sobre doctrina en la Iglesia Cristiana, no debe exigirse como articulo de fe nada que en ella no se lea o pueda por ella probarse claramente.

El mensaje glorioso que predicaron los metodistas con fervor, y que fue una de las razones de su éxito era que la salvación es para todo el mundo. Como dice en 1 Timoteo 2:5-6, “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre; el cual se dio a sí mismo en rescate POR TODOS, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo,” vemos claramente que Dios no mandó la salvación para unas pocas personas, sino para todo el mundo. San Juan es aun más explícito cuando dice, “Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo” (1 Juan 2:2). Tenemos un mensaje de esperanza para toda la humanidad.

No solamente enseñamos que la salvación es para todo el mundo, sino que cada creyente puede estar seguro de su salvación. El mismo Espíritu Santo asegura al creyente que ha sido salvo, como dice Romanos 8:16: “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.” Esta seguridad puede experimentarla cada cristiano. Esta doctrina fue una de las que dio al metodismo mucha de su aceptación entre las personas de iglesias ritualistas que no podían ofrecer a sus miembros esta seguridad de pecados perdonados.

La doctrina distintiva del metodismo es la de la santificación. Juan Wesley no inventó esta doctrina. Había sido predicada desde el tiempo de Jesús, pero descuidada lamentablemente por las iglesias. La santificación tiene dos aspectos. Es una experiencia recibida por fe, y es un crecimiento en la vida cristiana. Algunos confunden estos dos aspectos, y niegan la experiencia de la santificación, por la cual Dios purifica el corazón del creyente.

La Biblia enseña que la contaminación del pecado original queda en el corazón del creyente, después de la conversión (véase Hebreos 6:1, Romanos 12:1-2, 2 Corintios 7:1, y Gálatas 5:17). Cuando el Espíritu Santo descendió sobre los discípulos en el día de Pentecostés, purificó los corazones de ellos de este pecado original (Hechos 15:8-9), y puede hacer igual con cada creyente (Romanos 5:5 y 1 Pedro 1:22).

La santificación pues, es la obra de gracia por la cual Dios purifica nuestros corazones del pecado heredado de Adán, y nos llena de su Santo Espíritu de amor. La santificación se recibe por la fe, igual que la salvación. En la salvación, Dios nos perdona nuestros pecados y nos acepta como hijos de Él. Después, nos purifica del pecado interior y nos llena de su Santo Espíritu. Por lo tanto, algunas veces llaman a la experiencia de santificaci6n, la segunda obra de gracia.

A veces los cristianos creen, equivocadamente, que la santificación es la culminación de la experiencia cristiana. Lejos de ser la culminación, es solamente el principio de una vida de constante crecimiento cristiano. No podemos quedarnos como niños recién nacidos en la gracia de Dios, sino debemos crecer hacia la madurez cristiana. Para Juan Wesley, tanto como para Roberts, mas allá del evento de limpieza completa, llamado “Entera Santificaci6n,” y el bautismo del Espíritu llamado “Amor Perfecto,” existe el curso normal, hacia una madurez completa.19

Fiel a La Biblia, pues, la Iglesia Metodista Libre enseña que Dios puede purificar el corazón de toda raíz de pecado, y llenarnos de su presencia, de tal manera que somos capacitados para vivir una vida sin pecado, y crecer constantemente hacia la madurez cristiana.

No hemos heredado doctrinas de hombres, sino las doctrinas sanas de la Biblia–la Palabra de Dios. Nuestra misión es, pues, predicarlas y vivirlas con el mismo fervor y dedicación de nuestros antepasados.

Es hermosa la heredad que me ha tocado (Salmo 16.6)

17. Libro de Disciplina de la Iglesia Metodista Libre (Edición 1985).

18. Ibid.

19. Willard, F. Burleigh. Creencias de Nuestra Iglesia. Nogales, Arizona. Publicaciones Luz y Vida. 1965. Pag. 51.

REPASO DEL CAPITULO 10

1. Juan Wesley hizo hincapié en 4 doctrinas que resumen las creencias de la Iglesia Metodista Libre. Estos son:

a.____________________________________________

b.____________________________________________

c. ____________________________________________

d. ____________________________________________

2. Una de las razones principales del éxito del movimiento metodista fue la ________________

___________________________________________________________________________

3. La doctrina distintiva del metodismo es __________________________________________

4. Los dos aspectos principales de la santificación son

a. _____________________________________________________________________

b. _____________________________________________________________________

5. Los metodistas libres creen que la santificación es la culminación de la vida cristiana.

(verdad o falso).