UNIDAD 1, CAPÍTULO 6
NUESTRA HERENCIA DE LAS COLONIAS AMERICANAS
El crecimiento del protestantismo ocurrió en la misma época que el descubrimiento de América, y la lucha de las naciones católicas y protestantes par la supremacía en Europa se reflejó en la colonización de los continentes americanos.
El Significado de la Colonización de América
Cuando Colón anunció el descubrimiento de América, la corte de España, que había apoyado en su viaje de exploración, apeló enseguida al Papa para que le confirmara las tierras descubiertas. Como Portugal había colonizado ya las costas de Africa, el Papa estableció una línea localizada 270 leguas al oeste del Cabo Verde. Declaró que todo el territorio al este de esta línea pertenecía a Portugal, y el del oeste a España. Él pensaba que toda América quedaba al oeste de esta línea; pero más tarde se probó que una parte de la América del Sur (Brasil) quedaba al este de ella. Así que Portugal ganó una colonia en América. España colonizó toda la América del Sur, la América Central, las Antillas, y México. Las otras naciones de Europa no respetaron la decisión del Papa de dividir a América entre España y Portugal. Ellos también querían colonias en América y encontraron su oportunidad en Norteamérica, donde los españoles nunca pudieron establecer colonias permanentes. Los franceses colonizaron Canadá y el interior de los Estados Unidos, desde Canadá hasta el Golfo de México, al través del valle del río Misisipi. Los ingleses se establecieron en la costa del Atlántico en Norteamérica, y en las Antillas. Otras naciones intentaron colonizar el Nuevo Mundo, pero sin resultados permanentes.
Los conquistadores españoles siempre iban acompañados por los sacerdotes católicos, quienes ayudaban a los soldados a conquistar a los indios, y el gobierno ayudó a los sacerdotes en la conversión de ellos, usando la fuerza cuando fue necesario. Las misiones católicas recibían la protección y ayuda del estado. Así que cuando perdieron el apoyo de España en Norteamérica, rápidamente desaparecieron.
Algunas naciones evangélicas formaron colonias en el Nuevo Mundo. Las principales de ellas eran Inglaterra y Holanda. Contrario a los conquistadores españoles, quienes vinieron a América buscando oro, los colonos ingleses y holandeses vinieron para refugiarse de la opresión política y religiosa de Europa. No contaban con el apoyo del gobierno y, como vinieron para establecer una nueva vida en el Nuevo Mundo, procuraban mas adaptarse al ambiente y hacerse amigos de los indios. Estos colonos evangélicos trajeron sus esposas y familias para establecerse en Norteamérica. Podían así mantener pura su religión y cultura, mientras que los españoles mandaron hombres aventureros, quienes se mezclaron con los salvajes. Además, los ingleses y holandeses habían gozado de un gobierno más democrático en su país natal, y estaban mejor preparados para gobernarse a sí mismos. Los ingleses vencieron a los franceses y tomaron posesión de Canadá. Los colonos ingleses, al sur de Canadá se independizaron de Inglaterra y establecieron una nación en Norteamérica, llamada los Estados Unidos de América. Por medio de conquistas y compras, asimilaron los territorios franceses y españoles del interior, eliminando así a los gobiernos católicos de América del Norte, con excepción de México.
La Relación de La Iglesia y el Estado en las Colonias Inglesas
En Inglaterra, la Iglesia Anglicana era la iglesia del estado. Los ministros eran pagados por el gobierno, y debían su nombramiento al rey y sus subordinados. En dos de sus colonias en Norteamérica los ingleses establecieron su Iglesia Anglicana, así como funcionaba en Inglaterra. En esas colonias, la Iglesia estaba bajo el control del estado.
Muchos de los colonos en Nueva Inglaterra eran puritanos. Estas personas eran muy piadosas y protestaban contra la Iglesia Anglicana y su control de la religión. Fueron muy perseguidos en Inglaterra, y muchos de ellos huyeron a América para escapar de la persecución. En sus colonias en América, la iglesia era el centro de la vida y dominaba todo inclusive al gobierno. Trataban de establecer una especie de gobierno teocrático, como en el Antiguo Testamento y en las iglesias reformadas de Ginebra bajo Calvino. Había como cinco colonias donde la iglesia dominaba al gobierno.
Algunos evangélicos no estaban de acuerdo con la idea de los Puritanos. Ellos creían que la iglesia no debía tener nada que ver con la política; que debía ocuparse sólo de las cosas espirituales. Entre ellos, se encuentran algunos bautistas y menonitas, y los quakeros o amigos. En las colonias donde ellos predominaban, como en Pensilvania y Rhode Island, establecieron el principio de la separación de la iglesia y el estado. La iglesia se ocupaba sólo de la vida espiritual de los hombres, y el estado se limitó a administrar los asuntos civiles.
Aunque las iglesias evangélicas protestaban contra la persecución de los católicos y anglicanos, algunas de ellas no permitían otra religión que la suya en sus colonias. Demandaban la conformidad religiosa de todos los que vivían en su colonia. Sólo dos colonias permitían libertad de cultos a todos desde el principio–estas eran Georgia y Maryland,
Es obvio, por este estudio, que había mucha diferencia entre las colonias, acerca de la relación de la iglesia y el estado. En los años de colonización y, mas tarde, del esfuerzo por ganar su independencia de Inglaterra, aprendieron los peligros del control de la iglesia por el estado, tanto como los peligros del control del estado por la iglesia. Así que, al establecerse como nación independiente, los Estados Unidos de América adoptaron el principio de la separación de la iglesia y el estado y proclamaron libertad de cultos para todos.
El Gran Despertamiento
El Gran Despertamiento en América fue contemporáneo con, y en gran parte el reflejo del, mismo movimiento espiritual que produjo el pietismo en Alemania y el avivamiento metodista en Inglaterra. El predicador más notable en América era Jonatan Edwards; pero el movimiento llegó a su apogeo durante la visita de George Whitfield en 1740-41. La elocuencia incomparable de Whitfield atrajo congregaciones de miles.
Unos elementos nuevos aparecieron en la vida religiosa de América durante el Gran Despertamiento, tales como los servicios campestres, el altar de penitencia, el llamamiento al altar para arrepentirse de los pecados, y la insistencia en una conversión radical e instantánea.
Un movimiento de esta índole, por supuesto, daría ocasión a manifestaciones raras en las zonas rurales y entre personas analfabetas. Gritos de desesperación y terror, por parte del penitente, se mezclaron con los gritos de alegría de los convertidos. Algunos profesaron ver visiones; otros cayeron desmayados. Estos excesos rápidamente desacreditaron el movimiento, pero no antes de que una ola de espiritualidad hubiera cruzado las colonias americanas. Desafortunadamente, el impacto de este avivamiento duró poco tiempo, porque faltó un organizador como Wesley para darle forma y disciplina.
Las Iglesias y la Revolución Americana
La revolución americana afectó profundamente a las iglesias en América. La Iglesia Anglicana sufrió mucho porque todos sus ministros recibían sus sueldos del gobierno ingles y eran ingleses. Los patriotas los consideraron a ellos y también a los miembros de la Iglesia Anglicana–muchos de los cuales eran de altos rangos sociales–como enemigos de la revolución. Los pastores, al no recibir sus salarios y encontrarse considerados como espías, volvieron a Inglaterra, dejando las iglesias descuidadas y vacías. Fue necesario para los anglicanos que quedaran en América para reorganizar su iglesia. La nueva iglesia se llamaba la Iglesia Episcopal; era independiente de la Iglesia de Inglaterra y desligada del gobierno, tanto inglés como americano.
Las iglesias puritanas apoyaron la revolución con fervor. Muchos de los ministros usaron sus púlpitos para animar a los revolucionarios, y algunos de ellos hasta prestaron servicio militar. Sin embargo, al organizar la nueva nación, no lograron imponer su idea de control del gobierno por la iglesia, como hacían en sus colonias. Poco a poco aceptaron el principio de la separación de la iglesia y el estado.
Hasta esa fecha los metodistas, tanto en Inglaterra como en América, pertenecían a la Iglesia Anglicana. Juan Wesley nunca deseó separarse de la Iglesia Anglicana. Los metodistas formaron sociedades piadosas dentro de ella. No tenían ministros ordenados. Sus miembros acudían al ministro de la Iglesia Anglicana para sus bautismos, matrimonios, etc. Los pastores metodistas eran predicadores laicos.
Al principio de la revolución, los patriotas sospechaban también de los metodistas porque los consideraban anglicanos. Además, al irse los pastores de la Iglesia Anglicana, quedaron sin ministros que administraran los sacramentos. En este trance, Juan Wesley decidió que era tiempo de organizar una iglesia independiente en América. Mandó a uno de sus ministros, quien había sido ordenado, para organizar el movimiento en América. Este reunió a los metodistas y organizó la Iglesia Metodista Episcopal, que es la madre de todas las iglesias metodistas de los Estados Unidos.
De modo que de la lucha por la independencia política, resultó la formación de iglesias nacionales en América, independientes de las iglesias de Europa. El grupo que se benefició más de esto fue el metodista. Ellos fueron de los primeros en establecer una organización nacional, y recobraron pronto su popularidad después de la guerra. Creció rápidamente la nueva iglesia y llegó a ser la iglesia más grande de América.
América ha heredado, de la colonización de este hemisferio, una iglesia dividida. La América del Sur, bajo los españoles y portugueses, tiene una cultura latina y una Iglesia Católica Romana. La América del Norte, colonizada por las naciones de Europa central y del norte, heredó una cultura mixta y una iglesia evangélica. Las iglesias de la América del Norte aprendieron de sus días coloniales, y especialmente durante la revolución, la necesidad de una separación de la iglesia y el estado. El Gran Despertamiento inyectó un fervor emocional a la religión formal, y enseñó la posibilidad de una conversión radical del pecado a la vida santa. La revolución ocasionó la organización de iglesias independientes y la separación definitiva de la iglesia y el estado.
Es hermosa la heredad que me ha tocado (Salmo 16:6)
REPASO DEL CAPITULO 6
1. ¿Porqué duró poco tiempo el impacto del avivamiento llamado “El Gran Despertamiento”?
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2. ¿Qué política introducido en las colonias Norteamericanas aseguro que el gobierno civil no podría dominar a la Iglesia? __________________________________________________________________________
3. El Gran Despertamiento inyectó qué a la religión? ___________________________________
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